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La estatua ecuestre de Felipe III

 La Plaza Mayor de Madrid está presidida por una monumental estatua ecuestre de Felipe III. Obra del escultor italiano Juan de Bolonia y de su discípulo Pietro Tacca, fue un regalo del Duque de Florencia al rey de España en 1616. Inicialmente, estuvo ubicada en la Casa de Campo hasta que, en 1848, la reina Isabel II ordenó su traslado hasta su actual ubicación, presidiendo la Plaza Mayor.
Para ser una estatua de considerables dimsensiones -pesaba más de 5,5 toneladas en el momento de su finalización- se ha movido bastante más de los esperado. Tras la Revolución de 1868 fue retirada a los almacenes de la Villa. En 1875, con la llegada de la Restauración Borbónica, la estatua volvió al centro de la plaza. En abril de 1931, durante la Segunda República, la estatua sufrió las iras de los antimonárquicos con un atentado con explosivos, introducidos por la boca del caballo, que en esos momentos estaba hueca. La escultura sufrió grandes daños.
Sin embargo, este atentado permitió descubri un curioso hallazgo: la explosión desperdigó por el lugar numerosos huesecillos, y se supo que eran restos de los múltiples pájaros que, a lo largo de los siglos, se habían quedado atrapados dentro del caballo tras colarse por su boca. La boca era la única apertura al exterior y durante cientos de años se estuvo tragando a los incautos pájaros que, una vez dentro de la estatua, no podían volver a salir dada la estrechez de la salida y la largura del cuello. La estatua ecuestre de Felipe III era todo un cementerio de pajarillos.

Los daños del atentado fueron subsanados y, para evitar que se siguieran colando pajarillos en su interior,  se selló la boca del caballo. La estatua ha permanecido desde entonces en la Plaza Mayor, salvo en un periodo breve hacia 1970, cuando fue temporalmente retirada por la construcción de un aparcamiento subterráneo.

Este mismo año (2017), coincidiendo con el 400 aniversario de la Plaza Mayor, el gobierno de la Comunidad de Madrid decidió proteger la estatua declarándola Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento para preservar su ubicación de manera definitiva.